Haciendo limpieza en archivos y carpetas del pasado me tope con está foto, digna de que tng aquí su lugar, por los suspiros q nos hizo soltar en su día, allá por 2004 y que seguro que aún hoy, lo hace:
Flaca, no me claves tus puñales, por la espalda tan profundo, no me duelen no me hacen mal. Lejos, en el centro de la tierra, las raíces del amor, donde estaban quedaran. Entre no me olvides me deje nuestros abriles olvidados, en el fondo del placard en el cuarto de invitados eran tiempos dorados un pasado mejor. Aunque casi me equivoco y te digo poco a poco no me mientas, no me digas la verdad no te quedes callada no levantes la voz ni me pidas perdón. Aunque casi te confieso yo también he sido un perro compañero, un perro ideal que aprendió a ladrar y a volver al hogar para poder comer.